En la segunda película de la saga Hackers, Kevin Mitnick es perseguido por las autoridades por romper la libertad condicional. Pese a tener al FBI siguiéndole, el famoso cracker sigue luchando por sacar a la luz información oculta, como el funcionamiento y la existencia de los SAS.El punto clave de la película llega cundo, tras una rueda de prensa del hacker Tsutomu Shimomura, que también trabajaba para el gobierno, Mitnick descubre la existencia de un código (Nokitel) que transforma los teléfonos móviles en escáners que permiten escuchar conversaciones ajenas a través de radiofrecuencia.
En su intento por conseguir el código Nokitel, Kevin Mitnick (cracker) se introduce en los almacenes de información de Shimomura para vaciarlos. Con esta intromisión, no solo consigue lo que buscaba, sino que llega a sus manos un poderoso software (Contemp), capaz de destruir cualquier fuente informática conocida hasta el momento. Tras este robo, también consigue que el FBI intensifique su búsqueda de la mano del propio Shimomura, y se lancen en una persecución basada en desenmascarar IP, encontrar repetidores desde los que se emite la señal de Mitnick, registros de llamadas y hackeos telefónicos.
Cuando los cuerpos federales terminan por encontrar lo que buscaban, este ya había encontrado el código Nokitel y la forma de usarlo y además, utilizando los ordenadores de la Universidad de Carolina del Norte. También había conseguido descifrar el código de Contemp, pudiéndo hacer con él lo que quiera.
De la película hay que destacar la dualidad existente entre hacker y cracker. Por un lado, los hackers son personas con talento, conocimiento, inteligencia e ingenuidad, especialmente relacionados con las operaciones de ordenadores, rede, seguridad, etc. y personas que disfrutan aprendiendo más y más de los sistemas, en ningún caso son personas que realizan operaciones con mala intención; y por otro lado están los crackers, que tienen varios significados en el área de la informática como, persona que viola la seguridad de un sistema informático con fines de beneficio personal o para hacer daño, también toma el significado de persona que diseña o programa cracks informáticos, que sirven para modificar el comportamiento o ampliar la funcionalidad del software o hardware original al que se aplican, y por último, persona que practica el cracking, acción de modificar el código fuente a un programa. Los términos están mal utilizados, y la dualidad viene dada, ya que para aprender tienen que probar, entrometiéndose en sistemas para saber cómo se estructuran, por lo que para ser un hacker, antes se debe haber sifo un cracker, que es lo que se nos muestra en la película.








